Un juez federal de California ordenó suspender, a nivel nacional, la política que permitía a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detener a personas migrantes dentro o al salir de las cortes de inmigración. La decisión representa un revés para la administración del presidente Donald Trump.
El juez P. Casey Pitts concluyó que la medida era “arbitraria y caprichosa” porque no estaba debidamente justificada. Con el fallo, se restablecen las restricciones que limitaban este tipo de arrestos, las cuales habían estado vigentes durante la administración de Joe Biden y solo permitían detenciones en casos específicos relacionados con seguridad pública o nacional.
La política había generado preocupación entre organizaciones de apoyo a migrantes, que señalaron que muchas personas dejaron de asistir a sus audiencias por temor a ser detenidas al presentarse ante un juez, lo que podía afectar el desarrollo de sus casos migratorios.
La demanda fue presentada por un solicitante de asilo que fue arrestado por agentes de ICE al acudir a una audiencia en un tribunal de inmigración de San Francisco. El caso fue utilizado como ejemplo de los efectos que la política tenía sobre el acceso al debido proceso.
Tras conocerse la resolución, el Departamento de Seguridad Nacional expresó su desacuerdo con el fallo y defendió la estrategia de realizar arrestos en las cortes, por considerar que facilitaba la detención de personas sujetas a procesos de deportación.
Aunque la decisión bloquea temporalmente esta práctica en todo el país, el gobierno estadounidense aún puede impugnar el fallo ante una instancia judicial superior.












