Las caravanas que salen de Tapachula, Chiapas, ya no tienen como principal objetivo llegar a Estados Unidos. Ahora, muchas personas migrantes buscan establecerse en la Ciudad de México o en otras ciudades del país, donde consideran que existen mejores oportunidades para vivir y trabajar.
De acuerdo con organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova y Médicos Sin Fronteras (MSF), este cambio responde a las políticas migratorias más restrictivas en Estados Unidos, pero también a las dificultades que enfrentan los migrantes en la frontera sur de México, como la falta de empleo, bajos salarios y los largos tiempos de espera para resolver sus solicitudes de refugio.
Las organizaciones explican que muchas familias permanecen durante meses, e incluso más de un año, en Tapachulamientras esperan una respuesta de las autoridades migratorias. Durante ese tiempo enfrentan problemas para acceder a vivienda, alimentación y empleo, además de un impacto importante en su salud mental.
Ante este panorama, las nuevas caravanas buscan avanzar hacia ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, con la intención de continuar sus trámites migratorios y encontrar mejores condiciones de vida dentro de México, en lugar de intentar cruzar la frontera con Estados Unidos.
Organizaciones civiles también denunciaron presuntas detenciones arbitrarias y retrasos en los procesos de regularización, lo que ha contribuido a que más personas decidan abandonar Tapachula y continuar su camino hacia el centro y norte del país.
El cambio refleja una transformación en las rutas migratorias de la región, donde para muchas personas el objetivo ya no es el llamado “sueño americano”, sino encontrar estabilidad y oportunidades dentro del territorio mexicano.












