El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó a la administración del presidente Donald Trump poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 350 mil haitianos y 6 mil sirios, una decisión que abre la puerta a que estas personas puedan enfrentar procesos de deportación.
Con una votación de 6 jueces contra 3, la mayoría del máximo tribunal determinó que las decisiones del gobierno para cancelar el TPS no pueden ser revisadas por los tribunales en la mayoría de los casos. El fallo revierte resoluciones de cortes inferiores que habían mantenido vigente la protección mientras continuaban los litigios.
El TPS permite que personas originarias de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras crisis humanitarias puedan vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos por un periodo determinado. Haití recibió esta protección tras el terremoto de 2010 y Siria debido a la guerra civil iniciada en 2012.
Organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes expresaron preocupación por el impacto de la decisión, al considerar que muchas de las personas beneficiarias llevan años viviendo en Estados Unidos y que las condiciones de seguridad en sus países de origen siguen siendo complejas.
Especialistas también advirtieron que el fallo podría influir en otros casos relacionados con el TPS de distintos países, ya que la administración Trump ha impulsado la eliminación de este beneficio para otras nacionalidades durante su política migratoria.
La resolución representa uno de los cambios más relevantes en materia migratoria de las últimas semanas y podría afectar a cientos de miles de personas que hasta ahora contaban con autorización para permanecer y trabajar legalmente en Estados Unidos.












