La frontera con México vive una sorprendente disminución en las detenciones diarias de migrantes. Según un informe reciente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, en marzo de 2025, se reportaron apenas 230 detenciones diarias, lo que marca el mes con el menor número de cruces fronterizos en la historia. Esta cifra contrasta drásticamente con los promedios mensuales que se registraban durante el gobierno de Joe Biden, que alcanzaban los 155 mil migrantes detenidos.
El total de detenciones en marzo fue de 7,180 migrantes, una cifra que parece irreal en comparación con los 5,100 detenidos diariamente en los últimos años. Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) atribuye este descenso a un mayor control y a las nuevas políticas implementadas, asegurando que los agentes fronterizos están más comprometidos que nunca en proteger tanto a los estadounidenses como la seguridad nacional.
En un comunicado, el Comisionado Pete Flores destacó el esfuerzo de las fuerzas de seguridad, señalando que el gobierno está más enfocado en evitar la entrada de extranjeros y proteger las fronteras. Sin embargo, el informe también tiene un tono crítico hacia la administración de Biden, pues asegura que las políticas actuales del presidente Donald Trump, que incluye el refuerzo de la seguridad fronteriza, ya están dando frutos.
Este repunte en el control fronterizo también se vincula con la reciente firma de contratos para continuar la construcción del muro fronterizo que quedó inconcluso tras la derrota de Trump en las elecciones pasadas. Los datos se publican en un contexto tenso, con amenazas arancelarias de Trump, quien sigue presionando por medidas más estrictas para controlar la migración, especialmente en el sur de México.
A todo esto, las relaciones diplomáticas se complican aún más. En una reciente reunión en México, la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, discutieron medidas para reforzar la frontera con Guatemala y obtener datos biométricos de migrantes, mientras el gobierno estadounidense exigía el despliegue de 10,000 soldados mexicanos en la frontera para frenar el tráfico de fentanilo y los migrantes sin documentos. ¿Será este el comienzo de una nueva era de seguridad fronteriza en América del Norte?