El gobierno de Estados Unidos incrementó a 1 600 dólares el monto del bono o incentivo económico que ofrece a migrantes que opten por autodeportarse de forma voluntaria, reporta El Heraldo de México. Esta medida forma parte de las políticas migratorias dirigidas a promover la salida de personas en situación migratoria irregular.
La autodeportación también conocida como retorno voluntario asistido permite a las personas migrantes salir del país por su propia voluntad con apoyo logístico y con un pago económico al finalizar el proceso. Con el ajuste, el monto que se entrega a quienes aceptan el programa subió desde los 1 000 dólares anteriores a 1 600 dólares, con la intención de incentivar esta opción frente a un entorno de control migratorio más estricto.
Funcionarios que avalan este tipo de programas señalan que el incentivo busca facilitar la salida ordenada de migrantes sin generar procesos de deportación forzada, y que el apoyo económico puede ayudar a quienes regresan a cubrir gastos iniciales de reubicación o tránsito. El programa se coordina con agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otras dependencias federales.
Organizaciones civiles y activistas han expresado preocupación por este tipo de medidas, argumentando que ofrecer incentivos económicos puede estar dirigido a gestionar salidas sin abordar las causas estructurales de la migración ni ofrecer vías legales seguras para quienes buscan protección o reunificación familiar.
El incremento del bono se da en un contexto de un aumento general en las acciones de control migratorio y en la oferta de mecanismos alternativos a las deportaciones formales, incluyendo programas que proponen retornos voluntarios bajo ciertas condiciones y beneficios.












