Una nueva caravana migrante salió de Chiapas el 21 de abril, integrada principalmente por personas originarias de Haití. El grupo inició su recorrido con la intención de avanzar hacia el centro y norte de México en busca de mejores oportunidades.
Los migrantes partieron desde Tapachula, una de las principales ciudades fronterizas del sur del país, donde muchos permanecen durante semanas o meses esperando resolver su situación migratoria. Ante retrasos y limitaciones en los trámites, optaron por movilizarse en grupo.
De acuerdo con reportes, la caravana está compuesta por cientos de personas, incluyendo familias con niños. Su objetivo es llegar a ciudades más grandes donde consideran que podrían encontrar empleo o continuar su camino.
Autoridades migratorias mexicanas han mantenido operativos en la región para controlar el tránsito irregular, aunque estas caravanas suelen formarse como respuesta a las dificultades en los procesos oficiales.
Para los migrantes, viajar en grupo también representa una forma de protección ante los riesgos del trayecto, como la inseguridad o la falta de recursos.
Este movimiento ocurre en un contexto de creciente flujo migratorio en el sur de México, donde miles de personas buscan avanzar hacia el norte del continente.












