Migrantes que estuvieron detenidos en un centro de Florida, conocido como “Alcatraz de los caimanes”, denunciaron que enfrentaron obstáculos para comunicarse con abogados mientras permanecían bajo custodia estatal.
Los testimonios fueron presentados ante un tribunal federal durante una audiencia relacionada con el acceso a asesoría legal para personas migrantes detenidas en instalaciones administradas por el estado.
De acuerdo con lo declarado, las llamadas telefónicas se cortaban cuando intentaban hablar sobre ayuda legal, y el acceso a visitas de abogados debía solicitarse con varios días de anticipación.
Los exdetenidos señalaron que estas limitaciones complicaron su posibilidad de defenderse legalmente antes de ser deportados o trasladados a otros centros.
Autoridades estatales han señalado que las medidas responden a protocolos de seguridad y que no buscan impedir derechos, argumento que ahora es analizado por un juez federal.
El caso podría definir cómo deben garantizarse las comunicaciones legales de personas migrantes detenidas en centros estatales en Estados Unidos.












