Organizaciones y autoridades laborales en Tijuana, Baja California, reportaron un aumento en las denuncias de personas migrantes por presuntos malos tratos, abusos y condiciones laborales irregulares en distintos centros de trabajo de la ciudad.
De acuerdo con reportes locales, las quejas incluyen jornadas excesivas, falta de pago completo, despidos injustificados y casos de discriminación hacia trabajadores migrantes provenientes de países de Centro y Sudamérica. Algunas denuncias también señalan amenazas relacionadas con su situación migratoria.
Activistas y representantes de albergues señalaron que muchos migrantes aceptan empleos en condiciones vulnerables debido a la necesidad económica y a las dificultades para regularizar su estancia o encontrar trabajos formales mejor remunerados.
Tijuana se ha convertido en uno de los principales puntos de permanencia temporal para miles de personas migrantes que esperan citas migratorias, solicitudes de asilo o una oportunidad laboral mientras definen su situación en México o Estados Unidos.
Autoridades laborales indicaron que las personas migrantes, independientemente de su nacionalidad, tienen derechos laborales en México y pueden presentar denuncias por abusos, incumplimientos salariales o condiciones inseguras en sus lugares de trabajo.
Organizaciones civiles también han pedido fortalecer la supervisión en empresas y centros laborales donde trabajan migrantes, especialmente en sectores donde suele haber contratación informal o falta de contratos escritos.












